Amaranta, entre las aspirantes a dirigir Conapred: 30 años como activista en Oaxaca la respaldan

Frente a procesos de cambios históricos del país, en donde las instituciones deben fortalecerse, la política antidiscriminatoria debe ser una respuesta de estado, afirma Amaranta Gómez Regalado, activista oaxaqueña, quien forma parte de un amplio grupo de mujeres indígenas que aspiran a estar al frente del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred).

Gómez Regalado es originaria de Juchitán de Zaragoza, es muxe, término que, en la cultura zapoteca, hace referencia a un hombre o una mujer que vive su identidad de género en oposición a su sexo biológico.

Desde el orgullo de su origen e identidad de género, la también activista defensora de derechos y promotora de la prevención del VHI, se ha abierto paso a fuerza de trabajo, pues en un país como México, ser mujer, indígena, persona con discapacidad y muxe, abre un abanico de discriminación, segregación y violencia.

“En los primeros 10, 15 años era complejo para mí porque era entender cuáles eran los lugares en donde se podría utilizar cada una de la interseccionalidades que yo tenía, por ejemplo, en algún momento iba a la Ciudad de México a una reunión y por el hecho de vestir con enagua y huipil pensaban que yo iba a vender cosas como le ha pasado a muchas compañeras o compañeros indígenas en el país, o por ejemplo que por el hecho de ser muxe o trans, pensaban que yo me dedicaba a la prostitución o al estilismo cuando en realidad yo quería estudiar antropología”, relata.

Amaranta, adopta el nombre por Amaranta Buendía del libro Cien Años de Soledad de Gabriel García Márquez, de acuerdo a lo relatado para la revista “Anfibia”, es antropología social con conocimiento amplio en administración pública y política social, recientemente presentó su renuncia temporal a la asamblea del Conapred, así como a la Coalición Mexicana LGBTI de la cual es copresidenta, para no generar conflicto de interés durante el proceso.

Así, colocada en el terreno, Gómez Regalado asegura tener el perfil para dirigir el Conapred bajo la demanda de fortalecimiento presupuestal y del margen jurídico para sancionar los casos de discriminación cuando sean graves, así como armar instrumentos que le permita a la gente negociar resoluciones de conflicto, dialogar para que la gente deje de discriminar.

Amaranta señala que es necesaria la figura del Conapred en un país como el nuestro, tan es así que tras sus declaraciones el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador reculó y abrió la puerta para que las mujeres indígenas tomen el control de aquel organismo.

Por lo pronto -dijo- se han sostenido reuniones con el subsecretario de Derechos Humanos, Alejandro Encinas quien les ha expresado que la política de Estado va a continuar y no se reducirá a una dirección.

“Yo tengo tres cosas que me parece pueden abonar, por un lado tienen que ver con los contactos y las relaciones políticas que pueden ayudar a abonar a que la institución, a pesar que esté en un proceso complejo, puede estar fortalecido y puede ayudarnos desde los sectores académicos, intelectuales, los propios actores a los que se debe el Conapred: indígenas, discapacidades, mujeres, diversidad sexual, migrantes y demás, un mayor involucramiento de eso lo va a fortalecer y yo tengo esas relaciones que lo pueden hacer”.

A lo anterior agregó: las relaciones políticas a nivel internacional que, expuso, fortalecería a la institución para dar respuestas articuladas en el país y América Latina.

“Y finalmente yo soy una persona que representa muchas interseccionalidades, soy una persona que tiene una discapacidad, soy una persona indígena, soy una persona muxe, en ese sentido en más de 30 años como activista hemos vivido una serie de discriminaciones que permiten conocer la situación”.